Periimplantitis

¿Qué es la periimplantitis?

La periimplantitis es una condición inflamatoria alrededor de un implante dental que se asocia a pérdida progresiva de hueso de soporte. No es solo “encía irritada”: la mucositis inflama los tejidos blandos sin esa pérdida ósea. Algunas personas notan sangrado al cepillar, mal sabor o un implante que se ve más largo; otras avanzan con pocos síntomas. El diagnóstico no se confirma por el dolor ni por una foto. Sale de una evaluación periodontal con sondaje periimplantario y, cuando corresponde, radiografías comparadas. Un implante osteointegrado no es inmune a enfermarse.

¿Qué es la periimplantitis?

Qué tejidos rodean al implante

Alrededor de un diente hay encía, ligamento periodontal y hueso. El implante no tiene ligamento: se osteointegra al hueso y se sella con mucosa. Ese sellado es más permeable al biofilm que el de un diente sano.

Si el biofilm se acumula en la corona, el pilar o la porción rugosa del implante, la mucosa se inflama. Cuando la inflamación se sostiene y el hueso crestal empieza a reabsorberse de forma progresiva, el cuadro deja de ser solo mucositis. Pueden formarse bolsas periimplantarias: espacios más profundos junto al titanio, difíciles de limpiar en casa.

No toda persona con placa desarrolla la misma destrucción. Influyen la higiene, el tabaquismo, el antecedente de periodontitis, el diseño de la prótesis y si hubo mantenimiento periodontal real o solo “limpiezas” genéricas.

Cómo se diferencia de la mucositis

La mucositis periimplantaria inflama la mucosa. Hay sangrado al sondaje o al cepillo, a veces enrojecimiento o hinchazón. El hueso de soporte, comparado con el nivel esperado o con radiografías previas, no muestra pérdida progresiva. Si se interviene a tiempo, esa inflamación superficial suele ser reversible.

La periimplantitis ya implica inflamación más pérdida ósea periimplantaria. Las dos pueden sangrar. Por eso el color de la encía o la sangre en el cepillo no alcanzan para nombrar la enfermedad. Hace falta medir y comparar.

Esta página define el cuadro. Los signos que mucha gente llama “infección” están en cómo saber si un implante dental tiene infección. El sangrado, que a menudo es mucositis, se desarrolla en por qué me sangra la encía alrededor de un implante.

Qué factores se asocian

Suben el riesgo la higiene incompleta, una prótesis que no deja pasar el cepillo o el hilo, el cemento residual de una corona cementada y el tabaquismo. El antecedente de periodontitis no se borra al colocar titanio: puedo ponerme implantes si tuve periodontitis.

También pueden pesar la posición del implante, poca mucosa queratinizada para proteger el sellado y un seguimiento que solo mira si el tornillo está quieto, sin sondear. Un implante firme al tacto igual puede tener inflamación activa.

Ningún factor, aislado, diagnostica periimplantitis. Sí justifican un examen del soporte periimplantario, no un enjuague como único plan.

Cómo se evalúa en la consulta

Se revisan antecedentes, higiene, tabaquismo, fecha de colocación y si existen radiografías iniciales o de cuando se colocó la corona. Después se examinan la mucosa, el acceso para limpiar y si la prótesis acumula o deja higienizar.

El sondaje periimplantario registra profundidad, sangrado y, si aparece, supuración. Las imágenes, cuando están indicadas, muestran el nivel de hueso y permiten comparar con estudios anteriores. Sin esa comparación, un remodelado inicial leve no se lee igual que una craterización que avanza años después.

Ese conjunto diferencia inflamación superficial de enfermedad con daño de soporte. Qué ocurre si el hueso ya bajó se cubre en qué pasa si se pierde hueso alrededor de un implante.

Consulta en Mar del Plata

¿Querés evaluar tu caso?

Si un implante sangra, se ve más largo o se mueve, podés evaluar los tejidos periimplantarios con la Od. Juliana Bugiolachi en Mar del Plata.

Rodríguez Peña 2736, Mar del Plata, Buenos Aires

Qué implica el diagnóstico, sin adelantar todo el tratamiento

Confirmar periimplantitis no equivale a extraer el implante ni a una única receta. El tratamiento busca controlar la inflamación, detener la pérdida ósea y conservar el implante cuando el soporte residual y la higiene lo permiten.

Las opciones van desde instrumentación profesional hasta cirugía, según el defecto y los factores que se puedan modificar. Si el implante se puede conservar, esa pregunta tiene nota propia: se puede salvar un implante con periimplantitis.

Salvar no es una garantía copiada de internet. Es un juicio clínico caso por caso. Sin control de biofilm y sin mantenimiento, cualquier tratamiento se vuelve frágil.

Cuándo conviene pedir una evaluación

Tiene sentido consultar si un implante sangra de forma habitual, si hay mal olor o pus, si se ve más de la estructura metálica que antes, o si nunca lo sondearon desde que colocaron la corona. También si tuviste periodontitis y los controles se interrumpieron.

La ausencia de dolor no descarta enfermedad activa. El movimiento del implante suele ser un estadio avanzado: no conviene esperarlo para pedir el examen. Para coordinarlo, podés solicitar un turno.

Otras dudas frecuentes

¿Duele siempre la periimplantitis?

No. Por eso el dolor no es el criterio para ir o no ir. El sangrado, la supuración y los milímetros del sondaje pesan más que la molestia.

¿Se limpia igual que un diente?

No exactamente. La higiene se adapta a la prótesis: hilo, cepillos interdentales u otros accesorios, según el diseño. El mantenimiento profesional usa instrumentos adecuados al titanio, no el mismo esquema de un diente con ligamento.

¿Un implante con periimplantitis hay que sacarlo siempre?

No siempre. El pronóstico depende del hueso restante, de si la prótesis se puede higienizar y de si se controlan los factores. Eso se estima en la consulta, no con una regla única.

Consulta en Mar del Plata

¿Tenés síntomas o dudas sobre este tema?

Si un implante sangra, se ve más largo o se mueve, podés evaluar los tejidos periimplantarios con la Od. Juliana Bugiolachi en Mar del Plata.

Rodríguez Peña 2736, Mar del Plata, Buenos Aires